Difícil -imposible- presentar una muestra “a cuatro voces” como la que hoy tenemos ante nuestros ojos. Son cuatro artistas: tres pintores y un escultor-diseñador. Solamente diré sus nombres una vez por estricto orden alfabético: Eduardo X. Arroyo, Mauricio Cobo Martínez, Cristóbal González Guzmán, Enrique Váscones Ortega.
Los cuatro son serranos. Quiteños los pintores. Ambateño el escultor-diseñador.
Por su partida de nacimiento, puede el profano sospechar que todos ellos pertenecen a la misma generación: o caminan por los cincuenta o se acercan a ellos. Algún historiador del arte ecuatoriano habría de entretenerse en contarnos y explicarnos los rasgos que definen las diversas generaciones de artistas plásticos de nuestros pagos.
En todo caso, lo dicho es -a mi parecer- lo único (fuera del arte) que tienen en común los cuatro.
Dentro del arte, al contemplar lo que cada uno de ellos nos ofrece, sospecho que vamos a vivir una experiencia polifónica, variopinta, alucinante a ratos. En cuanto a la técnica, no solo acrílicos, tintas, plumillas, óleos, acuarelas, lápices, aguadas, sino mezclas de dos o más de las técnicas dichas, audaces en algunos casos, sorprendentes en todos.
¿Los motivos? Parece que la naturaleza (árboles, animales) es uno de los más evidentes; pero también los fantasmas -en unos casos de raíces miméticas; en otros simplemente generados en lo no figurativo- nos llevan a mundos donde toda realidad se diluye en vaporosos, difusos colores.
Dr. Manuel Corrales Pascual S.I.
Rector de la PUCE
Lugar: Galería Principal del Centro Cultural de la PUCE.